El Congreso de los Diputados dio ayer luz verde a tramitar el texto acordado por los dos grandes partidos de España, un texto que rechaza la izquierda parlamentaria minoritaria, así como los sindicatos y sectores sociales como el "movimiento de los indignados".
Si todo sigue el guión previsto, la reforma será respaldada por la Cámara baja el viernes y la semana que viene recibirá la aprobación definitiva del Senado, dos meses y medio antes de las elecciones generales anticipadas al 20 de noviembre.
PSOE y PP han rechazado la convocatoria de un referendo para consultar a los españoles. La reforma exprésncluirá en la Constitución española el obligado cumplimiento de un "déficit estructural máximo".
La cifra concreta, el 0,4%, no estará no obstante recogida en la Carta Magna, sino que se establecerá en una ley orgánica que tendrá que ser aprobada antes del 30 de junio de 2012 para ser cumplida a partir de 2020.
La Comisión Europea consideró positivo que España haya decidido reformar su Constitución para introducir un tope al déficit estructural y confió en que otros países de la UE se sumen a la iniciativa.